sábado, 28 de septiembre de 2019

Cocinas de gas: uso, mantenimiento y limpieza

Puede que no hayas sufrido la diferencia, en cuanto a coste del consumo, entre una cocina eléctrica y una de gas. El gas natural es mucho más económico que la electricidad. El coste de un kilovatio hora de consumo de gas natural puede ser un tercio más económico que el kilovatio hora de consumo en electricidad. Y esto es igual vivas en Extremadura o Tenerife Sin embargo, pese a ser más económicas en cuanto al consumo, su uso, mantenimiento y limpieza es más costoso.

Cocinas de gas: uso, mantenimiento y limpieza

Consejos para usar una cocina de gas de forma segura

Revisa la llama piloto

Las cocinas de gas antiguas disponen de llamas piloto que siempre están encendidas, aunque la cocina esté apagada. En las instrucciones verás si este es el caso de tu cocina de gas.

Para los modelos con llama piloto, deberás retirar las rejillas de las hornillas de la cocina y abre el panel de la cubierta. La llama piloto será una llama pequeña ubicada directamente debajo de los paneles de la cocina. Si esta llama está apagada pero hay un color raro en la vivienda, es probable que haya un escape de gas.

            Atento a la cocina

Esto no difiere mucho de una cocina eléctrica, pero debes estar atento mientras cocinas. Es más fácil que se cree un incendio en una cocina de gas. Es importante que las hornillas estén siempre a la vista.

La cocina de gas, sólo para cocinar

Seguro que no lo ibas a hacer, pero que no se te ocurra usar la cocina de gas como si fuera un calentador para la vivienda. Mantener mucho rato la cocina encendida aumenta la probabilidad de que haya una fuga de gas.

Silbido u olor

Si hueles algo parecido al huevo podrido o escuchas un silbido que provenga de la cocina, es probable que haya un escape.

No prendas fósforos, no uses linternas ni enciendas o apagues interruptores eléctricos si sospechas que hay una fuga.

Coloca un extintor en la cocina

Más vale prevenir que curar. No cuesta nada tener un pequeño extintor en la cocina por si ocurre un accidente en algún momento. Además, esparcir bicarbonato de sodio sobre la llama ayuda a detener el incendio.

Si ha sido un incendio con grasa, nunca eches agua ya que puede aumentar la fuerza de las llamas.

            No coloque cosas inflamables cerca

Ten cuidado con el paño de cocina, no es extraño que lo dejemos cerca de la cocina y se pueda producir un incendio. Además, todo objeto inflamable, lejos de la cocina, eso incluye los cigarrillos.

            Revisa que has apagado la cocina

Se nos puede olvidar a todos pero en una cocina de gas tiene mayor importancia. Si no la apagamos el gas seguirá saliendo sin nada que nos lo demuestre.

Cómo limpiar una cocina de gas

Suponemos que no es muy necesario, pero cuando vayas a limpiar la cocina, comprueba que está apagada. Puedes cortar, incluso, el suministro de gas para estar completamente seguro.

            1.Quita las hornillas

Quita la rejilla del hornillo y ponla en el fregadero. Cúbrelas con agua caliente y que se remojen durante un rato. Esto hará que la suciedad se reblandezca y sólo tengas que quitarla con el estropajo.

Quita también las tapas y repite el proceso.

            2.Suciedad de la superficie de la cocina de gas

Primero quitar toda la suciedad que pueda haber con un paño seco. Una vez hecho esto, echa una mezcla de agua y vinagre y deja que repose durante unos minutos. Retira con un paño húmedo o un estropajo.

            3.Coloca las hornillas y sus tapas

Es importante que estén totalmente secas al colocarlas, por  lo que puedes repasarlas con un trapo para asegurarte.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Eficiencia y cocinas inteligentes


Una de las cosas que más urgen hoy en día a nivel mundial es el ahorro energético y la sostenibilidad. Puesto que aún no usamos energías 100% renovables en el nivel necesario, ahorrar energía nos permite ayudar a la sostenibilidad del planeta y, además, ahorrar en nuestras facturas de luz.

Y para conseguir esto uno de los mejores aspectos es la eficiencia energética y la domótica, uno de cuyos objetivos es el ahorro energético.

Eficiencia y cocinas inteligentes

Diferencia entre eficacia y eficiencia

La eficacia está relacionada con si el hecho se realiza o no y qué nivel de éxito ha tenido. Es decir, si el lavavajillas lava los platos, ha sido eficaz. En este caso no nos fijamos en aspectos de tiempo, calidad o gasto, sólo en si se hace o no.

La eficiencia, por otro lado, implica la capacidad para realizar algo adecuadamente. Cuando hablamos de eficiencia energética, nos centramos en la capacidad de realizar una acción pero con el menor gasto energético, aunque con la misma calidad.

Dos lavadoras que consiguen quitar una mancha de una camiseta son eficaces pero, si una usa menos recursos que la otra, será más eficiente.

Relacionado con los recursos (agua, tiempo, energía, y dinero) se encuentra el ahorro. Una cocina eficiente cuyos electrodomésticos gasten poco será una cocina que nos ayude a ahorrar.

Cocinas inteligentes

Está claro que uno de los aspectos de la vivienda que más gasta y que más tiempo consume es la cocina. El Internet de las cosas ya ha llegado a la cocina para facilitarnos la vida y ahorrarnos tiempo, necesitando, únicamente, de un dispositivo con conexión a Internet.

La eficiencia energética de los electrodomésticos no es el único aspecto del ahorro que se puede conseguir en la cocina, ya no sólo en dinero, sino también en tiempo. El tener que cocinar tras un duro día de trabajo o no saber a qué temperatura o en qué momento se ha cocinado lo que tienes en el horno son problemas actuales que están a punto de desaparecer.

Hornos programables a través de aplicaciones de móvil para que estén calientes al llegar a casa o que nos digan cuándo se ha cocinado algo son los aspectos más revolucionarios de la domótica en la cocina.

Pero no sólo eso, neveras que te hacen la compra u ollas que cocinan solas son algunos de los aspectos que nos van a hacer ahorrar tiempo y dinero en el futuro más próximo.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Comer y dormir

La composición de algunos alimentos y hábitos dietéticos inadecuados se hallan en la raíz de muchos trastornos del sueño. La actividad del organismo durante la noche depende en forma conjunta y significante de la ingesta de alimentos.

Hay alimentos que por su particular composición nutritiva y según la cantidad ingerida afectan al sistema nervioso y tienen una acción directa sobre el sueño, algunos promueven el sueño y otros ayudan a permanecer despierto.


Los nutrientes que aumentan la síntesis de neurotransmisores y hormonas estimulantes del sistema nervioso central -dopamina, adrenalina y noradrenalina- dificultan el sueño; por el contrario, los que favorecen la liberación de reguladores relacionados con la sensación de relajación -melatonina, serotonina-, inducen al sueño.

Evitar las comidas abundantes y mejor tomar un refrigerio ligero antes de acostarse son dos consejos básicos para evitar el insomnio.

Comer y dormir: Alimentos que facilitan el sueño:

Cereales: arroz, pasta, pan, avena, cuscús, maíz.
Legumbres: judías, lentejas, garbanzos, soja.
Verduras y hortalizas: judías verdes, guisantes, berenjena, apio, tomate, papas, ajo, cebolla, lechuga, aguacate.
Frutas: plátano, ciruelas, nueces, avellanas, higos, melón, aguacate, dátiles.
Varios: leche, pavo, germen de trigo y levadura de cerveza. Omega 3 (pescado azul).
Infusiones relajantes que pueden ayudar a dormir: valeriana, tila, pasiflora, azahar, melisa y manzanilla.

Comer y dormir

domingo, 1 de septiembre de 2019

Trucos para ahorrar energía en tu cocina


Según un estudio, el 18 % de la electricidad que se usa en una vivienda van a parar a la cocina. Si bien es cierto que la parte fija de una factura de la luz (la que se paga por potencia contratada) es muy difícil de reducir, podemos llevar a cabo ciertos cambios que nos permitirán ahorrar al máximo la electricidad gastada en la cocina.

Trucos para ahorrar energía en tu cocina


1.Electrodomésticos eficientes

Puede que tengas que cambiar algún electrodoméstico de tu cocina. Si es así, cómpralos con una buena eficiencia energética. Aunque sean un poco más caros, a la larga te saldrá rentable.

2.Aparatos eléctricos, los justos

A todos nos gustaría ser chef profesionales y tener un sinfín de aparatos para cocinar pero, seamos realistas ¿los usaríamos normalmente? Si la respuesta es negativa, no compres aparatos que no vayas a usar.

3.Temperatura de la nevera

Adapta la temperatura de tu frigorífico a la estación en la que estés. Si hace más frío, puedes subir la temperatura de tu nevera y viceversa.

4.La nevera se abre poco

Cada vez que abrimos la puerta de la nevera, se pierde frío y tiene que hacer más gasto. Abre la nevera sólo cuando sea necesario.

5.Localización de la nevera

Alejada de cualquier fuente de calor y a una distancia prudencial de la pared, para que pueda disipar el calor.

6.Utensilios de cocina

Si vas a cocinar con una sartén pequeña, no uses el fuego más grande. Deja las ollas tapadas mientras estén al fuego para evitar que se pierda mucho calor. Cómprate una olla a presión, gastan mucho menos.

7.El horno

Cuando vayas a usar el horno, intent cocinar varias cosas a la vez o, al menos, una detrás de otra. Intenta abrir la puerta del horno lo menos posible ya que se pierde calor (Casi el veinte por ciento).

8.Apaga lo que no uses

El único electrodoméstico que tiene que estar siempre funcionando es la nevera. El resto, apágalo cuando no lo estés usando.

9.Vitrocerámica

Si tu cocina es vitrocerámica aprovecha el calor residual. Apaga el fuego unos cinco minutos antes y así terminará de cocinarse sin gastar, lo mismo sucede con el horno.

10.Microondas

Tanto calentar alimentos como cocinar determinadas cosas, es mucho más económico al microondas.